Las coníferas son especies de árboles dominantes en los bosques boreales, pero son susceptibles al ataque de los escarabajos de la corteza. a las plántulas vecinas.

Desde hace tiempo se sabe que cuando las plantas se dañan, liberan sustancias químicas olorosas a la atmósfera. Estos productos químicos representan un medio importante a través del cual las plantas se comunican.

“Aunque se ha demostrado con frecuencia que las plantas de hoja ancha responden a los olores químicos, no se han observado las mismas observaciones en las coníferas. Por lo tanto, decidimos observar si las coníferas experimentan una respuesta equivalent y nos sorprendieron los resultados”, dijo el investigador doctoral Hao Yu de la Universidad del Este de Finlandia dice.

El estudio mostró que las plántulas de pino silvestre dañadas por los gorgojos que se alimentan de la corteza liberan grandes cantidades de sustancias químicas volátiles a la atmósfera. Las plantas no dañadas expuestas a estos químicos también comienzan a liberar volátiles y se preparan para emitir más si posteriormente son atacadas por gorgojos.

Es importante destacar que esas plantas receptoras también aumentaron su conductancia estomática y su tasa de fotosíntesis neta.

“Esta observación es novedosa y tiene amplias implicaciones para futuras investigaciones que investiguen los mecanismos de cómo las plantas obtienen información de sus vecinos”, dice el profesor James Blande, líder de un proyecto financiado por la Academia de Finlandia sobre comunicación de coníferas en la Universidad del Este de Finlandia.

Además, las plantas receptoras tenían características alteradas de los conductos de resina y estaban sujetas a daños reducidos por parte de los gorgojos del pino.

El equipo también investigó las respuestas de las plantas receptoras en condiciones elevadas de ozono, lo que representa la situación en las regiones más contaminadas. Descubrieron que las respuestas se alteraron significativamente, pero el resultado remaining de la defensa no se vio afectado.

“Las diferentes respuestas de las plantas receptoras nos hicieron pensar que se eliminó el proceso de comunicación, pero las plantas receptoras aún tenían más resistencia a los gorgojos”, señala Yu.

Esta investigación arroja nueva luz sobre el dinamismo de la comunicación de las coníferas y muestra que el proceso puede verse sustancialmente alterado por la contaminación del aire.

Fuente de la historia:

Materiales proporcionados por Universidad de Finlandia Oriental. Nota: el contenido se puede editar por estilo y longitud.